Hace
algunos días tuve la oportunidad de salir de GDL y visitar “Mazamitla” el cual
es un pueblo mágico considerado la Suiza Mexicana con espectaculares paisajes,
bosque, aire limpio y pero si por supuesto buena comida!
Todo
inicio el domingo, cerca de las 7:30 am que salí de casa para tomar carretera y
llegar a este lugar maravilloso….
Es
de comentarles que este viaje gastronómico lo dividí en tres momentos
especiales….
El
primero cuando llegue a unas riquísimas carnitas hechas con leña, ubicadas en
el pueblo de San Jose de Gracia, Michoacán, aquí solo fue un taco (con una base
de tres tortillas y unos 200grs de carnitas) al ser solo un taco lo pedí
combinado carne con buche y tripita… ni que decir, las carnitas están en su
punto pues se hacen sin prisa únicamente con leña, la salsa (entre mexicana y
ranchera) es riquísima por supuesto que al taco le puse un poco de limón. La
cuenta no se preocupen un taco y bebida por $40
Después
de disfrutar este “taquito” me regrese a “Mazamitla” y llegue directamente al
crucero principal, en donde justo esta la gasolinera del pueblo, aquí comienza
el segundo momento especial de este viaje gastronómico; bien es el momento de
entrar al restaurant “La troje” un lugar familiar con mesas redondas y con los típicos
equipales…
De
entrada no falta el pan con mantequilla y mermelada de fresa que es cortesía de
la casa, lo mejor para acompañarlo es un café de olla con un toque de canela (típico
café endulzado con piloncillo), una de mis recomendaciones porque la carta es
muy amplia es que pidan unos chilaquiles combinados (rojos y verdes) la salsa
roja un poco picosa y la verde un tanto acida, yo los pedí con huevos revueltos…
Jamás
dejan de sorprenderme cuando sirven el platillo y esta vez no fue la excepción,
en plato de barro los chilaquiles acompañados de frijoles refritos y mi huevo
revuelto, bolillo o tortillas según lo elijan y un segundo cafecito de olla
(esta bebida tiene refill), los chilaquiles crujientes las salsas sabrosas y la
crema que me dieron exquisita (cabe mencionar que en la región se producen lácteos,
conservas, cajeta, chongos zamoranos exquisitos), el servicio de los meseros
espectacular, me he quedado sin palabras solo de recordar lo rico que fue el
desayuno…
Después
ya como dicen barriga llena corazón contento fui a dar un pase a un parque ecoturístico
que está en la región en donde pude ver una hermosa cascada de agua fresca, aquí
el que quiera puede subir a un puente colgante de unos 300 metros de largo o a
las diferentes tirolesas, quieren información del parque denle aquí.
De
regreso pase a una huerta-fabrica en donde se tienen algunas hectáreas de
plantas de zarzamora y de la cual al ser procesada se obtienen diferentes
productos, entre ellos ponche, licor, vino y mermelada no dejen de visitarla.
Ya
para eso eran más de las tres de la tarde y es el momento de ir a comer y que
mejor que hacerlo en el restaurante “Villa María” en el cual desde que entran
se sienten en un lugar especial, hermoso, mítico y de los cuales conoces pocos
en la vida… pocos que te dejen plenamente satisfecho como lo hacen en este
lugar. Después de escoger la mesa me tomaron la orden de bebidas, naranjada con
agua mineral… al momento de pensar que ordenar de plato fuerte y entrada llego
una niña y me preparo a mi gusto a un lado de mi mesa un rico chile de
molcajete, (ya sabes, de esos que llevan jitomate asado, cebolla, chile a mi
gusto, sal de grano, cilantro) elaborado de forma artesanal “en molcajete” y
todo frente a mis ojos y mis sentidos, que aquí puede utilizarlos todos, ver
como lo preparan, oler como se mesclan los diferentes elementos, escuchar el
sonido que hace al tallar la piedra con la que está hecha el molcajete (piedra volcánica)
sentir con el dedo la textura de la salsa y por último y para mí la mejor
degustar el sabor de la rica salsa que nos acaban de regalar, esto para mí es
un espectáculo hermoso que quizá nosotros no le damos el valor que merece pero
con gusto veo turistas extranjeros que disfrutan de esta fiesta de sabores,
colores, olores y tradición mexicana que logra poner una sonrisa en sus bocas y
si la sonrisa es aún antes de que prueben lo rico que sabe.
Esta
ocasión me decidí por un salmón preparado al gusto del chef, que hoy estaba
preparado a las finas hierbas, habitualmente suelo consumir carne roja pero hoy
cambie porque sabía que aquí no podrían fallarme…
Llegado
el momento pude ver que en efecto, no me fallaron el salmón está envuelto en
una hoja verde que hace que los jugos no se pierdan por completo, lo acompañan
con una salsa agri-picosa parecida a la soya en donde puedes pasar cada trozo
de salmón y disfrutar más aun su sabor pues la mezcla resalta mucho el sabor
del rico pescado que estoy comiendo, me trajeron pan de ajo y bueno para que
contarles más si ya se me hizo agua la boca, lo mejor que puedo hacer es
recomendarles ampliamente que vayan a disfrutar de este o cualquier otro
platillo que sirvan en el restaurant, y si no les gusta me avisan es más me
guardan el platillo y prometo que yo mismo iré a comerlo.
Aquí
les dejo unas fotografías que alcance a tomar de estas comidas.













